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1. En cualquiera de las modalidades de estarcido (por punteado o en espiral), se obtendrán los resultados más uniformes con pinceles de cerdas suaves y prietas que se encuentre lo suficientemente secos.
2. El amplio surtido de colores y su rápido secado hacen de las pinturas acrílicas para el mercado de las manualidades el medio ideal para estarcir. Los óleos dan buenos resultados para los sombreados finales y pueden combinarse con las pinturas acrílicas para la refinada técnica del trampantojo.
3. Por supuesto, si desea obtener una máxima calidad de estarcido, deberá utilizar nuestras plantillas autoadhesivas. Los stencils de Brico se presentan en láminas de PVC fino (aunque firme) y autoadhesivo con una gran riqueza de detalles, modelos y tamaños. Los diseños están recortados mediante troquel, con lo que se evitan las molestas rebabas del procedimiento por láser y se garantiza una calidad constante.
4. Otros utensilios básicos que necesitará para estarcir: cinta de pintor, lápiz, platos de papel, papel de cocina y alguna cartulina para practicar.
Preparativos
A fin de evitar errores y de aprovechar al máximo el tiempo de estarcido, le recomendamos familiarizarse primero con las plantillas y planificar cómo desea combinarlas. Asimismo, antes de empezar a estarcir es importante realizar un ensayo sobre un trozo de cartón. De este modo, no sólo se habituará a la técnica del estarcido, sino que también podrá ajustar la combinación de colores y adaptarla mejor a la superficie que vaya a decorar. Una vez acabado el modelo de prueba, podrá pegarlo al lugar donde vaya a ir el estarcido para ver el efecto final. Cualquier ajuste de color que realice en esta fase agilizará el estarcido posterior y creará un resultado mucho más profesional.
Decida el lugar en que va a ubicar el estarcido. Coloque la plantilla autoadhesiva equilibrada (puede ayudarse para ello de un nivel) y realice alguna marca en su contorno como referencia para la posterior aplicación de capas.
Uso de los pinceles
Utilice como paleta un plato de papel. Coloque en ella una pequeña cantidad de cada color que quiera utilizar en manchas del tamaño de una moneda, siempre más amplias que los pinceles.
Corte dos trozos de papel de cocina y dóblelos un par de veces por la línea de puntos hasta formar una especie de alfombrilla para secar los pinceles. Tenga siempre estas alfombrillas junto a la paleta.
Utilice únicamente pinceles que estén completamente secos. Los pinceles de estarcido tienen las cerdas compactas y acabadas en plano. Necesitará un pincel para cada color que quiera aplicar. Para los espacios amplios, le recomendamos emplear un pincel lo suficientemente grande. Con ello, no sólo evitará el feo efecto de topos en el resultado final, sino que irá más rápido. Para los sombreados y los detalles, le recomendamos emplear pinceles pequeños.
Según el orden de color elegido, hunda la punta del pincel en la primera mancha. Tras ello, frote el pincel contra una alfombrilla de papel dando giros hasta distribuir la pintura uniformemente por la punta. Compruebe que la pintura está bien distribuida realizando un pequeño ensayo en una parte limpia de la alfombrilla. Deberá quedar una mancha uniforme, como pulverizada. Si la pintura resulta demasiado húmeda o, incluso, llega a gotear, vuelva a frotar el pincel.
Estarcido
Para conseguir el aspecto delicado característico de los mejores estarcidos, recomendamos aplicar la pintura a pequeños golpes. Lo mejor es comenzar con los colores más claros, dejando entrever parcialmente la superficie de fondo, y, después, aplicar los tonos más oscuros por el contorno de los motivos. Por ejemplo, para estarcir una hoja, puede puntearse algo de amarillo en la parte central, rodear ésta con color verde, aplicado gradualmente, y, por último, usar un color de sombreado para la base y la punta de la hoja con el objeto de remarcarlas. Es importante no recargar de color los motivos: normalmente basta con unos pocos golpes de pincel para conseguir el efecto adecuado.
Aplicaciones
El estarcido puede utilizarse para formar grecas y frisos, para resaltar una zona concreta de una habitación, para decorar muebles, para adornar ventanas, para embellecer suelos e, incluso, para crear completas obras murales. Los límites los marcará su imaginación. No tenga miedo a probar con todo tipo de superficies: muchas veces, los mejores resultados se descubren de forma inesperada.
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