|
El estarcido de azulejos es muy sencillo, independientemente del tipo de esmalte o acabado que puedan tener (brillante, satinado, mate, etc.). Para el estarcido, es importante disponer de un diagrama con la distribución final de los azulejos y asegurarse de que estén debidamente cortados. Antes de estarcir, procure numerar cada pieza por detrás con un rotulador permanente y marcar su orientación para evitar que los diseños queden bocabajo. Si va a utilizar los azulejos estarcidos como elementos decorativos centrales rodeados de azulejos sin estarcir, intente no colocarlos en zonas en que requieran cortes.
Para proteger los motivos estarcidos y permitir la limpieza de los azulejos, deberá aplicarse un sobre esmalte al fuego o bien uno de los nuevos esmaltes acrílicos de transferencia térmica. Se recomienda el sobre esmalte pues, tras su aplicación, acaba formando parte del azulejo y resulta más duradero. Este procedimiento es útil para azulejos usados como baldosas o bien en duchas o mostradores. Los esmaltes térmicos dan buenos resultados en superficies que no deban fregarse a menudo.
Para el sobre esmalte al fuego se requiere un horno profesional. Muchas tiendas de cerámica alquilan espacio en sus hornos para estos fines, por lo que la aplicación no resulta excesivamente compleja. Existen varios fabricantes de este producto, que suele distribuirse en tubos de unos 30 gramos. Los sobre esmaltes pueden mezclarse para obtener distintos tonos. Destaca la calidad de los colores, que, además de poder aplicarse en capas y con sombreados, permanecen inalterados tras el horneado. Tienen una consistencia especialmente espesa, que deberá rebajarse con un poco de agua hasta quedar como pasta de dientes. Para ello, puede mojar los dedos en un vaso con agua y dejar caer unas gotas sobre el producto; esto también resulta útil para evitar que se seque el esmalte en las mezclas. Puede utilizar una plancha de espuma de poliestireno como paleta de mezclas. Si se conservan bien tapados, llegan a durar muchísimo tiempo en buen estado. También pueden conservarse bien protegiendo la paleta del polvo con plástico de cocina (film).
Antes de aplicar el sobre esmalte, podrá estarcir normalmente, a pequeños golpes de pincel. La única atención que deberá prestar es asegurarse de que cada capa de pintura queda completamente seca antes de aplicar la siguiente. Para ello, puede utilizar un secador. También es importante limpiar bien la plantilla o stencil bajo un grifo después de cada uso, pues los azulejos toman color enseguida. Si comete algún error, simplemente lave el azulejo.
Una vez acabado el estarcido, siga las instrucciones de horneado del tubo de sobre esmalte. Tenga mucho cuidado a la hora de transportar los azulejos, pues el estarcido puede arañarse o correrse con facilidad. Si esto ocurre, vuelva a estarcir. Tras el horneado, los colores suelen conservarse bien, a excepción del rojo, que puede adoptar un tono un tanto apagado. Si el resultado final no fuera de su agrado, añada más color sobre el azulejo, aplique otra capa de sobre esmalte y vuelva a hornear.
En cuanto a los esmaltes acrílicos, pese a anunciarse como resistentes sobre superficies duras como el azulejo, no recomendamos utilizarlos en zonas que vayan a recibir mucho uso. En este caso, el horneado puede realizarse en casa, según las instrucciones de cada fabricante.
|